El caso es que para hacer honor al nuevo nombre, y aludiendo de nuevo a la falta de acción del día, me he puesto a observar la gente que pasaba por la calle, al más puro estilo de James Stewart en "La ventana indiscreta" y me llamaron la atención un par de personas: Un abuelete de los de toda la vida, con su camisa de manga corta, sus pantalones de pana y su bastoncillo, como el de la izquierda, y una joven, muy acorde con las tendencias actuales, como la de la derecha. Por cupuesto que lo primero que pasó por mi cabeza fue el bonito contraste que formaban, lo segundo el famoso anuncio de Kayak, el del empresario barbudo y la chica punk, que por cierto nunca sabremos si acabaron haciéndolo o qué y, por último, los iaioflautas. En fin, me han dado un ratillo que pensar.
Total, que al final han seguido cada uno su camino y el viejete se ha parado a ojear a unas chiquillas que también pasaban por ahí, ahora ya no sé si con admiración o desprecio. Y como está anocheciendo y es miércoles, ya no se ve casi nadie por la calle, salvo algún coche ocasional, bueno y un cerdo que acaba de escupir desde una ventana en mi mismo edificio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario